jueves, 24 de marzo de 2011

CONTINÚA LA CAÍDA LIBRE DE LA CLASE DE RELIGIÓN

“Clara discriminación”. “Trabas inaceptables”. “Menosprecio a los profesores”. Estas son algunas de las razones que la Conferencia Episcopal española (CEE) da para el continuado descenso de alumnos que optan por la asignatura de Religión en España. Una bajada que puede calificarse de estructural, puesto que en la última década más de medio millón de escolares haya dejado de optar por esta materia, pasándose del 80% de alumnado en el año 2004 al 71% de este curso, según las propias estadísticas del Episcopado. Pese a todo, en la actualidad cursan la asignatura 3.172.537 alumnos sobre un total de 4.470.191.

La situación resulta preocupante, toda vez que el descenso es cada vez más acusado en Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO), donde por primera vez se baja del 60% de aceptación (58,9) y en Bachillerato, donde ya son minoría los que optan por la materia (42,7%). En Infantil (77%) y Primaria (80%), todavía existe un amplio margen de esperanza.

Los datos aportados por la Conferencia Episcopal en nota de prensa apenas ofrecen datos estadísticos, y los que ofrecen son por tipo de centro (católico, concertado o estatal), en lugar de por tipo de enseñanza (Infantil, Primaria, Secundaria o Bachillerato): hay que bucear en la web del Episcopado para poder encontrar y efectuar una mínima comparativa, que muestra cómo el descenso se ha convertido en estructural y las perspectivas de mejora no se atisban en el horizonte.

Tal vez por esta razón, los obispos resaltan en el breve informe “la importancia de la formación religiosa para las nuevas generaciones, tan necesaria para el crecimiento armónico, humano, espiritual y religioso de los alumnos en edades tan cruciales del crecimiento de la persona” ante una situación que la Iglesia española, citando a Benedicto XVI, califica de “ugencia educativa”.

Es tiempo de decisiones importantes para los hijos, superando las dificultades que, a veces, se aplican a la enseñanza religiosa”, subrayan los obispos. Entre dichas dificultades, destacan “la nula, escasa o sesgada información a la hora de matricular a los hijos; el mismo menosprecio que, en ocasiones, se hace de los profesores, impidiendo el normal desarrollo de su actividad; el traslado del horario de las clases de religión a la primera hora o a la última del día, invitando así a los alumnos a no asistir a estas clases; la minusvaloración frecuente de la aportación de la religión a la educación de los alumnos”.

Estas y otras situaciones “son causa de discriminación de la enseñanza religiosa escolar, van contra los derechos fundamentales de los padres y perjudican el auténtico, pacífico y verdadero progreso humano, espiritual y religioso del alumno”, en opinión del Episcopado español, que se muestra especialmente crítico con la Ley Orgánica de Educación (LOE), que “ha introducido trabas inaceptables para que los alumnos opten en igualdad de oportunidades por la enseñanza de la religión católica en los distintos tramos de enseñanza”.

Pese a todo, la jerarquía católica agradece a los padres y alumnos que “ejercen cada año, voluntaria y mayoritariamente, su derecho fundamental de elegir la formación religiosa y moral católica”, la confianza depositada, al tiempo que agradecen la labor de los profesores de Religión “en medio de tantos obstáculos jurídicos, académicos y sociales”. La nota concluye invitando, ahora que arranca el período de matriculación, a los padres católicos a apuntar a sus hijos a clase de Religión. “Sabed que eliminar a Dios significa romper el círculo del saber”.

Religión Digital

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